jueves, 6 de septiembre de 2007

(VII) BIOGRAFIA DE GUMERSINDO SARAVIA

(VII)
Quienes fueron enemigos de Gumersindo durante la administración conservadora, son aceptados por el Castilhismo y vuelven al poder. El arribismo, la impunidad, el sectarismo, las venganza marcan las primeras horas de la República.
El 2 de julio de 1990, Gumersindo es nombrado presidente del movimiento en Santa Victoria, por su fuerza moral y su integridad cívica.
A consecuencia de esto a mediados de agosto comienza nuevamente una trama contra él, acusándolo una vez mas de asesino y señor feudal, que culmina sobre fines de agosto, donde después de inventar una trama con testigos falsos logran encarcelarlo sin ningún tipo de pruebas.
Viendo que la situación de su esposo, se complicaba cada vez mas y con la información confidencial de que la conspiración en contra del mismo tenía como objetivo, trasladarlo a Río de Janeiro, a los efectos de apartarlo de su zona de influencia.
Amelia Rodriguez de Saravia junto con algunos camaradas, deciden rescatarlo, planificando su huida de la prisión. Para ello colabora un fundidor de nombre Manuel Duque de Auchiz. Quien construye una llave réplica de la de prisión. Con la complicidad de dos guardias, Amelia entrega la llave y Gumersindo logra escaparse. Por su parte ella se fuga hacia la frontera con Uruguay con los hijos mayores: Isaac, Odorico y José Francisco. Una vecina se encarga de los mas chicos y todos se reúnen con Gumercindo en el Chuy. Siguiendo después hasta la estancia de su hermano José donde toda la familia se radico hasta que se aclarase la situación.
En febrero de 1991 asume el gobierno del estado de Rió Grande el Dr. Fernando Abbot. Su gestión aumenta el desconformismo existente y lleva a que la Unión Nacional y los antiguos Republicanos dejen sus deferencias de lado y se unan en un nuevo partido que se va a llamar Partido Federal.
Así se llega a la elección de la Asamblea Constituyente, donde en medio de una total falta de garantías, gana el partido de gobierno y pasando a presidir la Asamblea el Dr. Juliio Prates de Castillos, quien va a ser el autor ideológico de la nueva constitución. En donde todo lo que es esencia de las constituciones Republicanas, es barrido de ésta sin ningún tipo de prejuicios. Hasta el extremo de que el presidente se reserva a facultad de elegir a su sucesor.
El 14 de julio de 1891, el Dr. de Castilhos es electo por unanimidad presidente de la Asamblea Constituyente.
Entre tanto en Uruguay la situación política no es mejor. Al gobierno tiránico de Santos lo sustituye el conciliador de Tajes que el 1 de marzo de 1990, transfiere a su vez el gobierno al Dr. Julio Herrera y Obes. El cual como sucede en Rió Grande no respeta las libertades cívicas las que son igualmente avasalladas. Hay que recordar que las dos últimas revoluciones, La Tricolor y la del Quebracho terminaron en fracasos. Y que la la oposición espera que surja un movimiento capaz de oponerse a esta situación.
El 3 de noviembre de 1891, Deodoro da Fonseca, disuelve el parlamento y se convierte en dictador, declarando el estado de sitio y desterrando a todo opositor a su gobierno y Julio de castillos presidente de Rió Grande, evita que la Asamblea del Estado se reúna para reprobar el golpe y de esta forma tácita lo respalda.
Todo el estado reacciona rápidamente y comienzan a generarse multiples focos de rebelión.
En Bagé el viejo Gral. Jao Numes da Silva Tavares, en Santa Ana do Libramento, Rafael Cabeda, en Uruguayana el Cnel. Salgado, en Yaguarón el Gral. Astrogildo, Prestes Guimaraens en su zona de influencia y volviendo de Uruguay los hermanos Saravia: Gumersindo, Aparicio y Mariano.