jueves, 6 de septiembre de 2007

(VI) BIOGRAFÍA DE GUMERSINDO SARAVIA

(VI)
El 15 de noviembre de 1889, en forma totalmente sorpresiva, cae el imperio y Don Pedro II se exilia en Portugal. Manoel Deodoro da Fonseca proclama la República y asume el control del estado.
Comienza entonces una nueva etapa, común a distintos países de América, caracterizada por regímenes fuertemente autocráticos y de un sectarismo rayano en la confusión entre partido y gobierno. Donde las concepciones de Democracia y República eran totalmente primarias desconociéndose totalmente los derechos civiles de los ciudadanos. Esta etapa se caracteriza en primera instancia por rápidos cambios políticos. Debido a los cuales, se produce el pasaje, de gente de los partidos Conservador y Liberal hacia el nuevo partido de gobierno, que hasta ese momento constituía un partido minoritario.
Todos tratan de posicionarse de la mejor forma posible, tomándose la decisión entonces, por parte de algunos dirigentes políticos, comunicar a Julio Mendoza, presidente del partido Republicano de Río Grande, la adhesión del municipio de Santa Victoria.
Aprovechado la oportunidad para fortalecer posiciones, el Dr. Julio Prates de Castilhos líder del partido y alma mater del gobierno Río Grandense, decide enviar al Dr. Assis Brasil a Santa Victoria, para convencer a Gumersindo de integrarse al partido de gobierno, conociendo las simpatías de este con muchos de los dirigentes locales Republicanos. La gestión no tendrás éxito debido a las condiciones morales de Saravia. Este si bien no había pertenecido a los cuadros directrices del Liberalismo, había trabajado para este partido y había sido apoyado por el mismo, cuando fue objeto de una campaña difamatoria por parte del partido Conservador. Por lo tanto consideraba que les debía cierta fidelidad. Además, no veía con buenos ojos que dirigentes de ese partido, que personalmente lo había perseguido, ahora estuviesen militando entres los republicanos intentando congraciarse, ahora, con el poder. Muchos de estos, además de condiciones morales sumamente cuestionables, eran los que mantenían las posiciones mas sectarias.
Es necesario dejar en claro que Gumersindo en todo momento manifestó su adhesión a la República y da claras señales de respetar su funcionamiento. Lo que no adhiere es al Partido Republicano y su actitud absolutista y conciliante con elementos desconfiables, que habían sido sus enemigos.
Como parte del proceso político se destituye al Gral. José A. Correa da Camara gobernador de la provincia de Río Grande y se destierra a Gaspar Silveira Martins, jefe del Partido Liberal.
El nuevo gobierno deL mariscal Deodoro Da Fonseca, comienza entonces a hacer gala de un autoritarismo radical y de un pésimo manejo de la economía. El desconformismo comienza a surgir por todos lados y la oposición se nutre de hombres de todos los partidos, incluso de antiguos dirigentes históricos, del Partido Republicano. Así se crea la Unión Nacional que reacciona contra el acuerdo entre Deodoro Da Fonseca y Julio Prates de Castilhos, por el cual, aquel, le entrega a éste, el manejo del gobierno estadual.-