jueves, 6 de septiembre de 2007

(V) BIOGRAFÍA DE GUMERSINDO SARAVIA

(V)
La estancia “Curral de Arroios” se encontraba a tres leguas de Santa Victoria do Palmar con márgenes sobre la Laguna Merin y conectada a la frontera con el Chuy por un primitivo camino de tierra, muy difícil de transitar en épocas de lluvias.
A las tierras originales, entre 1889 y 1993, Gumersindo va agregando, en sucesivas transacciones, nuevos campos.
Le compra a Araujo y Cnia. 3000 has. Compra posteriormente “La Chacra de los Gringos. A Omar de Olivera y Sra. 1000 has. Y a Serafina Jacinta Rodríguez 1000 has mas.
En total suma unas 10.000 hectáreas las que van a constituir su establecimiento Rio Grandense. En el mismo hace construir una importante casa con mirador, 40 habitaciones, amplios galpones y diversos ranchos sobre la costa. En total llegó a emplear, en sus actividades agropecuarias, 250 peones, mas capataces.
En poco tiempo se adapto a la sociedad de Santa Victoria, cumpliendo con todos los compromisos sociales del medio. Sus hijos varones son enviados al colegio de la ciudad a cargo del profesor Carlos Gama Lobo de Eca. Participa activamente en actividades de carácter comercial, político y social. Tanto él como Amelia son personas amenas, entretenidas y afectuosas y fueron famosos las fiestas y los bailes organizados por ellos en su estancia. Ambos son excelentes anfitriones y lo demuestran en cada ocasión en que se hace necesario, granjeándose las simpatías de los vecinos.
En ese momento, el gobierno de Brasil estaba en manos del emperador Pedro II. La monarquía era bastante equilibrada y había introducido una serie de reformas políticas apreciables. Los derechos civiles gozaban de cierto respeto y también gozaba de un respeto apreciable por parte de la población el Emperador. Existían tres partidos políticos. El Conservador, el Liberal y el Republicano. Los dos primeros son los partidos mayoritarios y es precisamente con el Partido Liberal con el que simpatiza Gumersindo. El presidente de este partido, es un oriental, nacido en Cerro Largo, pero riograndense por adopción y absoluta convicción, Gaspar Silveira Martins, senador y consejero del imperio. El Partido Republicano constituía un partido con entusiasta militancia pero menor caudal electoral.
En este contexto político, corría el año 1888, la comarca se encontraba infectada de maleantes y ladrones, que acosaban todos los establecimientos del lugar. Una noche la gavilla de los Centurión copan Corral de Arroios y dada la superioridad numérica de sus hombres y el poder de fuego de su armamento, se les hace imposible oponer resistencia.
A partir de ese momento Gumersindo organiza y refuerza el armamento de su gente y comienza un combate sin tregua a la delincuencia. Iniciando la persecución de cuanto maleante anduviera en la zona.
De esta forma se gana el respeto de todos los vecinos de Santa Victoria, pero la antipatía de la policía y los caudillos políticos del partido de gobierno, el Conservador, ya que su prestigio iba en aumento y esto no les servía a sus intereses políticos.
Comienzan entonces a tejer en torno suyo una leyenda en que lo muestran como un bárbaro y asesino señor feudal al que había que combatir sin piedad.
Gumersindo se da cuenta que se avecinan tiempos difíciles. El sectarismo político y la falta de respeto por los derechos individuales y cívicos hace que se recueste al partido liberal, el que a su vez lo apoya. “...Brasil marcha a grandes pasos hacia una revolución...”
Y Toma como propia una frase del profesor Gama Lobo D`Eca que le gusta mucho: “ La libertad no se defiende de rodillas se conquista espada en mano”