viernes, 22 de junio de 2007

GUMERSINDO SARAVIA BIOGRAFÍA

(III)
Se casa en el año 1873 a los veintiún años, con Amelia Rodríguez Correa, joven brasilera de familia distinguida quien lo acompañó durante el resto de su vida. Hija de José Feliciano Rodríguez y María Clementina Correa.-
El matrimonio se va a vivir y trabajar a Santa Clara de Olimar en la estancia La Pandorga, Era un casco de estancia de tipo colonial, casa sólida con patio central y más de diez habitaciones, con techo de teja de estilo portugués. Toda una casa señorial para esa época en la región. Se cuenta que en su establecimiento era común encontrar hasta un centenar de personas dada su actividad de tropero.
En 1874 nace el primero de sus hijos Isaac. Odórico (a) Cafuna, en1876. José Francisco en 1879. Horacio en 1981. Dacila en 1884. Delicia en 1886. Coralia, 1893, hubo otros dos hijos que fallecieron siendo niños que fueron, Sarmiento y
Orlando.-
En 1875, Gumersindo y Aparicio participan en la Revolución Tricolor. Lo hacen bajo la conducción de Muñiz con la División Cerro Largo. En dicha instancia Gumersindo tiene una participación importante, comandando un escuadrón ejerciendo el grado de teniente.-
En 1880 muere su madre Doña Propicia da Rosa y el 15 de enero de ese año le compra a Fernando Braga y Sra. en Santa Victoria do Palmar la fazenda “Curral de Arroios”, pagando por ella treinta mil pesos en libras esterlinas.
También su señora, Amelia, había recibido como herencia de sus padres varias fracciones de campo que aumentaron el patrimonio de la familia. Para esa época su posición económica y su prestigio personal van en ascenso.
En 1890, Gumersindo con toda su familia ya se encontraba radicado en Santa Victoria y había vendido todas sus propiedades en este lado de la frontera.
Es de tener en cuenta en estos momentos lo limitado del estado el cual estaba sujeto a la intencionalidad de que facción estuviese en el gobierno. Las instituciones no estaban ni por asomo consolidadas y tanto la policía como la justicia eran continuamente desviadas de su objetivo de amparar a los ciudadanos, por intereses políticos y personales, esto pasaba tanto aquí como en el Brasil.
Es el voluntarismo de los vencedores lo que realmente administraba al país.